lunes, 22 de agosto de 2016

La Salve


Dios te salve,

Reina

y

Madre

de misericordia,

vida,

dulzura

y esperanza nuestra.

Dios te salve.

A Tí

clamamos

los desterrados

hijos de Eva,

a Tí suspiramos,

gimiendo

y llorando

en este valle de lágrimas.

Ea, pues,

Señora

Abogada Nuestra,

vuelve a nosotros

esos tus ojos misericordiosos,

y después de este destierro,

muéstranos a Jesús,

fruto bendito de tu vientre.


Oh, clemente,

oh piadosa,

oh dulce Virgen María.


Ruega por nosotros,

Santa Madre de Dios,

para que seamos dignos

de alcanzar las promesas

de Nuestro Señor Jesucristo.

Amén

 

viernes, 1 de enero de 2016

AVE VERUM


¡Salve, verdadero cuerpo nacido de María Virgen!


Verdaderamente atormentado e inmolado en la cruz por el


hombre.


De tu costado traspasado brotó agua y sangre.


Sé para nosotros prenda en el momento de la muerte.


¡Oh Jesús dulce, oh Jesús piadoso, oh Jesús, hijo de María!

 


Himno latino, no menos querido que el Adoro te devote para la piedad eucarística de los católicos, que evidencia el vínculo entre la Eucaristía y la cruz, el Ave verum. Compuesto en el siglo XIII para acompañar la elevación de la Hostia en la Misa, se presta igualmente bien para saludar la elevación de Cristo en la cruz. Son apenas cinco versos, cargados sin embargo de mucho contenido, AVE VERUM.

 

lunes, 23 de noviembre de 2015

Oración y Letanías de la Humildad

 

ORACIÓN


Oh Jesús que,

siendo Dios,

te humillaste hasta la muerte,

y muerte de cruz,

para ser ejemplo perenne

que confunda nuestro orgullo y amor propio.

Concédenos la gracia de aprender

y practicar tu ejemplo,

para que humillándonos

como corresponde a nuestra miseria aquí en la tierra,

podamos ser ensalzados

hasta gozar eternamente de ti en el cielo.

Amén.




LETANÍAS DE LA HUMILDAD

del Cardenal Merry del Val


 

V. Jesús manso y humilde de Corazón,

R. Óyeme.

V. Del deseo de ser estimado,

R. Líbrame Jesús.

V. Del deseo de ser alabado,

R. Líbrame Jesús.

V. Del deseo de ser honrado,

R. Líbrame Jesús.

V. Del deseo de ser aplaudido,

R. Líbrame Jesús.

V. Del deseo de ser preferido a otros,

R. Líbrame Jesús.

V. Del deseo de ser consultado,

R. Líbrame Jesús.

V. Del deseo de ser aceptado,

R. Líbrame Jesús.

V. Del temor de ser humillado,

R. Líbrame Jesús.

V. Del temor de ser despreciado,

R. Líbrame Jesús.

V. Del temor de ser reprendido,

R. Líbrame Jesús.

V. Del temor de ser calumniado,

R. Líbrame Jesús.

V. Del temor de ser olvidado,

R. Líbrame Jesús.

V. Del temor de ser puesto en ridículo,

R. Líbrame Jesús.

V. Del temor de ser injuriado,

R. Líbrame Jesús.

V. Del temor de ser juzgado con malicia,

R. Líbrame Jesús.

 

 

V. Que otros sean más estimados que yo,

R. Jesús dame la gracia de desearlo.

V. Que otros crezcan en la opinión del mundo y yo me eclipse,

R. Jesús dame la gracia de desearlo.

V. Que otros sean alabados y de mí no se haga caso,

R. Jesús dame la gracia de desearlo.

V. Que otros sean empleados en cargos y a mí se me juzgue inútil,

R. Jesús dame la gracia de desearlo.

V. Que otros sean preferidos a mí en todo,

R. Jesús dame la gracia de desearlo.

V. Que los demás sean más santos que yo con tal que yo sea todo lo santo que pueda,

R. Jesús dame la gracia de desearlo.

 

 

lunes, 28 de abril de 2014

Oración oficial a San Juan XXIII

 

Dios Padre amado,

que nos diste como Santo Padre

a San Juan XXIII,

llamado por todos

el Papa de la paz

y el Papa bueno.

Te pedimos Padre

por su intercesión

ser portadores en esta tierra

del don maravilloso de tu paz

y ser por tanto

hombres y mujeres

de diálogo,

comprensión

y tolerancia.

Ayúdanos Señor

a ver a todos los que nos rodean

como hermanos

e hijos de un mismo Dios

y a buscar en todo momento

el entendimiento

sin desvirtuar tu luz

y tu verdad.

Queremos,

como San Juan XXIII,

que nos reconozca el mundo entero

porque,

como discípulos tuyos,

nos amamos unos a los otros.

Gracias por este ejemplo de virtudes.

Y unidos a todos los santos del cielo

y en especial a este Papa bueno

te suplico Padre Santo

esta gracia particular que necesito.

Gracias te doy de antemano,

Señor,

porque al ruego de tan grande intercesor

estoy seguro de que me será concedida.

Amén



El texto está aprobado por el Cardenal Angelo Comastri,

Vicario General de Su Santidad para la Ciudad del Vaticano

 

Oración oficial a San Juan Pablo II

¡Oh San Juan Pablo,

desde la ventana del Cielo

dónanos tu bendición!

Bendice a la Iglesia,

que tú has amado,

servido,

y guiado,

animándola a caminar con coraje

por los senderos del mundo

para llevar a Jesús a todos

y a todos a Jesús.

Bendice a los jóvenes,

que han sido tu gran pasión.

Concédeles volver a soñar,

volver a mirar hacia lo alto

para encontrar la luz,

que ilumina los caminos de la vida en la tierra.

Bendice las familias,

¡bendice cada familia!

Tú advertiste el asalto de satanás

contra esta preciosa

e indispensable chispita de Cielo,

que Dios encendió sobre la tierra.

San Juan Pablo,

con tu oración

protege las familias

y cada vida que brota en la familia.

Ruega por el mundo entero,

todavía marcado por tensiones,

guerras

e injusticias.

Tú te opusiste a la guerra

invocando el diálogo

y sembrando el amor:

ruega por nosotros,

para que seamos incansables

sembradores de paz.

Oh San Juan Pablo,

desde la ventana del Cielo,

donde te vemos junto a María,

haz descender sobre todos nosotros

la bendición de Dios.

Amén.



El texto está aprobado por el Cardenal Angelo Comastri,

Vicario General de Su Santidad para la Ciudad del Vaticano

 

domingo, 27 de abril de 2014

Coronilla de la Divina Misericordia


 

Para empezar:

Padrenuestro, Ave María y Credo.

 

Pasando las cuentas separadas, en sustitución del Padrenuestro (en el Rosario):

PADRE ETERNO, te ofrezco el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de tu muy amado Hijo y Señor Nuestro, JESUCRISTO, en expiación de nuestros pecados y de los del mundo entero.

 

Pasando la cuentas de la decena, en sustitución del Ave María (en el Rosario):

Por su dolorosa Pasión,

ten misericordia de nosotros y del mundo entero.

 

Para terminar:

Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal: Ten Piedad de nosotros y del mundo entero. (Tres veces)

 

 

 

 

 

miércoles, 19 de marzo de 2014

ORACIÓN DE LA HUMILDAD A SAN JOSÉ

Enséñanos José

Cómo se es “no protagonista”.

Cómo se avanza sin pisotear.

Cómo se colabora sin imponerse.

Cómo se ama sin reclamar.

Dinos José

Cómo se vive siendo ‘número dos’.

Cómo se hacen cosas fenomenales desde

un segundo puesto.

Explícanos

Cómo se es grande sin exhibirse.

Cómo se lucha sin aplauso.

Cómo se avanza sin publicidad.

Cómo se persevera y se muere uno

sin esperanza de que le hagan un homenaje.


¿Difícil? Sí, pero por lo menos habría que intentarlo... con la

ayuda del Señor y mirándonos en el espejo de San José.