jueves, 6 de marzo de 2014

Oración, para la devoción privada, a D. Luis de Trelles


D. LUIS DE TRELLES
APÓSTOL DE LA EUCARISTÍA
FUNDADOR DE LA ADORACIÓN NOCTURNA EN ESPAÑA







ORACIÓN

Padre nuestro que estás en el Cielo. 
Tú que escogiste 
a tu siervo LUIS DE TRELLES 
como laico comprometido 
en su tiempo 
y ardiente adorador de la EUCARISTÍA: 
Dame la gracia de imitarle 
cumpliendo siempre fielmente 
con mi compromiso 
en la adoración del Sacramento 
y en el servicio a los demás. 
Dígnate glorificar 
a tu siervo LUIS 
y concédeme 
por su intrecesión 
la gracia 
que humildemente 
te pido. 
Así sea.








Padre Nuestro


Padre nuestro,
que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad
en la tierra como en el cielo.

Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal. Amén.







Ave María



 Dios te salve María
llena eres de gracia
el Señor es contigo;
bendita tú eres
entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto
de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la ahora
de nuestra muerte. Amén









Gloria



Gloria al Padre, 
y al Hijo, 
y al Espíritu
Santo. 

Como era 
en el principio, 
ahora
y siempre, 

por los siglos 
de los siglos.
Amén.




Novena en Honor al Siervo de Dios Dr. José Gregorio Hernández Cisneros




Para obtener favores por intermedio del  Siervo de Dios José Gregorio Hernández.  Esta novena debe hacerse con la intención de participar en la Santa Misa y Comunión todos los domingos.




Oración para todos los días
Oh Dios mío, Todopoderoso que tanto has bendecido a tu amado Siervo José Gregorio, y que por tu gran misericordia le has dado el poder de curar enfermos y socorrer a los necesitados, concédenos Señor la gracia de curarme como médico espiritual de mi alma y de mi cuerpo y socórreme en mis necesidades si ha de ser para tu gloria.
Te pido esto Señor mío en nombre de tu amado Hijo quien nos enseñó a orar diciendo PADRE NUESTRO que estás en el cielo…….






Oración a la Santísima Trinidad
Oh Trinidad amabilísima: 

en Ti creo, 
en Ti espero 
y te amo con todo mi corazón.
Te pido que llenes mi alma de tu gracia 

y me conserves siempre en tu amistad.
Señor Dios Todopoderoso, 

en tus manos están puestas todas las cosas.  
Tú has hecho el Cielo y la Tierra 
y todo cuanto en ellos  se contiene.  
Tú eres el dueño del universo 
y nada puede oponerse a tu querer.  
Por lo tanto ahora, 
Señor y Dios  nuestro, 
ten piedad de nosotros 
porque los  sufrimientos 
y las enfermedades 
tratan de acabar con nuestra paz.  
No dejes de escuchar a estos  siervos 
que rescataste con la Preciosa Sangre 
de Tu Único Hijo.
 

Muéstrate compasivo con nosotros, 
cambia nuestro llanto en gozo 
para que consiguiendo las gracias 
que te imploramos, 
 alabemos Señor tu nombre 
y no dejen nuestros labios 
de proclamar tus alabanzas. 
Santísima Trinidad, 
te bendecimos 
por las extraordinarias gracias 
que concediste a tu 
Siervo José Gregorio, 
especialmente por aquella 
de amarte a Ti sobre todas las cosas 
y amar al prójimo como a sí mismo, 
en lo cual está resumido todo 
lo que tu Ley nos ordena.
 

Por esta caridad de tu amado Siervo, 
te pedimos nos asistas 
en todas nuestras necesidades, 
especialmente en la que te recomendamos hoy. 

Dígnate Trinidad misericordiosísima 
oír a tu Siervo.  
Y concédenos el favor 
que te pedimos por su intercesión, 
si es para mayor gloria tuya 
y bien de nuestra alma.  
Te  pedimos por los méritos 
de Jesucristo Nuestro Señor.  
Amén





Oración
Jesús, manso y humilde de corazón,
ardientemente te suplico que hagas
mi corazón semejante al tuyo.
 

Dame la gracia de ir adquiriendo
progresivamente 

un corazón desprendido
y vacío, 

manso 
y paciente.
 

Dame la gracia de sentirme bien
en el silencio y el anonimato.
 

Líbrame del miedo al ridículo,
del temor al fracaso.
 

Aleja de mi corazón la tristeza.
 

Hazme libre, fuerte y alegre.
 

Que nada pueda perturbar mi paz,
ni asustarme.
 

Que mi corazón no sienta necesidad
de autosatisfacciones y pueda yo dormir
todos los días en el lecho de la paz.
 

Revísteme de dulzura y paciencia,
mansedumbre y fortaleza, 

suavidad y vigor, 
madurez y serenidad.
Y los que me ven, 

te vean, 
Jesús.
Amén





Tú que vives al amparo del Altísimo 
y descansas a la sombra del Todopoderoso, 
dile al Señor:

“Tú eres mi refugio y fortaleza; Tú eres mi Dios y en ti Confío”.
 
Tú, eres mi Dios y en Ti confío.

No te sucederá desgracia alguna, ninguna calamidad caerá sobre tu casa, pues el Señor ha dado a sus ángeles la orden de protegerte a donde quiera que vayas.
 
Tú eres mi Dios y en Ti confío.
 
Los ángeles de Dios te llevarán en brazos, para que no te  tropieces con las piedras, podrás pisar los escorpiones y las víboras y dominar las fieras.
 
Tú eres mi Dios y en Ti confío.
 
Puesto que tú me conoces y me amas, dice el Señor, yo te libraré y te pondré a salvo. Cuando tú me invoques, yo te escucharé, y en tus angustias estaré contigo, te libraré de ellas y te colmaré de honores.
 
Tú eres mi Dios y en Ti confío.
 
El Señor es mi luz y mi salvación, a quien voy a tener miedo.  El Señor es la defensa de mi vida quien podrá hacerme temblar.
 
El Señor es mi Luz y mi Salvación.
 
Oye, Señor, mi voz y mis clamores y tenme compasión; el corazón me dice que te busque y buscándote estoy.
 
El Señor es mi Luz y mi Salvación.
 
No rechaces con cólera a tu siervo, tú eres mi único auxilio; no me abandones ni me dejes solo Dios y Salvador mío.
 
El Señor es mi Luz y mi Salvación.
 
La bondad del Señor espero ver en esta misma vida.  Ármame de valor y fortaleza y en el Señor confío.
 
El Señor es mi Luz y mi Salvación.









Himno al Espíritu Santo
 
Ven, Dios Espíritu Santo 
y envíanos desde el Cielo 
tu luz para iluminarnos.
Ven ya, 
Padre de los pobres, 
luz que penetra en las almas, 
dador de todos los dones.  
Fuente de todo consuelo 
amable huésped del alma, 
paz en la hora de duelo.
Eres pausa en el trabajo; 
brisa en un clima de fuego, 
consuelo, en medio del llanto.
Ven luz santificadora, 
y entra hasta el fondo del alma 
de todos los que te adoran.  
Sin tu inspiración divina 
los hombres nada podemos
y el pecado nos domina.
Lava nuestras inmundicias, 
fecunda nuestros desiertos 
y cura nuestras heridas.
Doblega nuestra soberbia, 
calienta nuestra frialdad, 
endereza nuestras sendas.
Concede a aquellos 
que ponen en ti su fe 
y su confianza
tus siete sagrados dones.
Danos virtudes 
y méritos, 
danos una buena muerte 
y contigo el gozo eterno.
Amén 




Día Primero

Imagen Oh Padre Eterno, Dios Todopoderoso, te alabamos, te bendecimos y te damos gracias por todas las cualidades y virtudes que regalaste a tu Siervo José Gregorio, especialmente por su inmenso amor hacia los débiles, pobres y enfermos.
Por esta caridad de tu amado Siervo José Gregorio, nos atrevemos a pedirte, por su intercesión, nos concedas el favor que  humildemente te recomendamos  en esta novena.  Te pedimos por los méritos de Nuestro Señor Jesucristo. Amén
(Se pide la gracia que se desea)
Padre Nuestro, Ave María y  Gloria





 

Día Segundo 

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Oh Hijo Amadísimo de Dios que te has hecho hombre por amor nuestro y te has quedado en la Santa Hostia para ser  nuestro alimento, te damos  gracias por el inmenso amor que concediste a tu Siervo José Gregorio hacia la Eucaristía, la Comunión y la Santa Misa.  Has que como él, también nosotros recordemos siempre con gran fe tus promesas: “Yo soy el Pan de Vida bajado del Cielo.  Quien come de este Pan vivirá eternamente, no tendrá la muerte eterna y Yo le resucitaré en el último día”.  
Oh Jesús te pedimos confiadamente, por intercesión de tu Siervo José Gregorio, nos concedas  la gracia que tanto estamos necesitando.
(Se pide la gracia que se desea)
Padre Nuestro, Ave María y  Gloria



 

 

Día Tercero

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Oh Espíritu Santo, guía de las almas hacia la verdad y la luz, te pedimos con toda fe que nos ilumines y nos conduzcas por el camino de la virtud, alejándonos siempre del pecado y del vicio.  También te imploramos, por intercesión de tu Siervo José Gregorio, nos concedas el favor que tanto estamos necesitando.
(Se pide la gracia que se desea).
Padre Nuestro, Ave María y  Gloria



 

 

Día Cuarto

Imagen

Oh Padre Celestial que nos redimiste suscitándonos un Salvador en la persona de tu propio hijo, te damos gracias por tu infinita misericordia.  Por el gran amor que tu Siervo José Gregorio tuvo hacia nuestro amado Redentor, recordando frecuentemente los dolores de su Pasión, te suplicamos con gran esperanza de ser escuchados, nos concedas la gracia que en esta novena te estamos implorando.  Te pedimos por los méritos de Jesucristo Nuestro Señor y la intercesión de tu Siervo José Gregorio.
(Se pide la gracia que se desea).
Padre Nuestro, Ave María y  Gloria



 

 

Día Quinto

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Oh Espíritu Santo, te pedimos, al recordar la Santísima Pasión de Jesucristo, meditando las palabras que el Profeta dijo acerca de él ¡Miradlo cómo le han dejado nuestros pecados!.  Varón de dolores que sabe lo que es padecer.  Soportó nuestros sufrimientos y aguantó nuestros dolores por nuestros pecados.  Su dolor nos salvó a nosotros.  Por sus llagas fuimos curados.  Él ha sido humillado, herido, traspasado, triturado, cargado con todos nuestros pecados. 
Fue llevado a la muerte como manso cordero, sin protestar, sin abrir la boca.  Le dieron a beber hiel y vinagre.  Se repartieron sus vestidos.  Traspasaron sus manos y sus pies y se puede contar todos sus huesos.  Gracias te damos, Redentor Nuestro, por el amor que inspiraste a tu Siervo José Gregorio hacia Ti y hacia todos los que sufren.  Por su intercesión te pedimos, pues yo reconozco humildemente nos concedas la gracia que estamos necesitando.
(Se pide la gracia que se desea).
Padre Nuestro, Ave María y  Gloria



 

 

Día Sexto

Imagen
Oh Espíritu Santo enviado por Nuestro Amable Redentor para librarnos del error y darnos un especial gusto por la virtud y las obras buenas,  hoy te pedimos con toda fe nos concedas el espíritu de resignación y paz que tuvo Jesucristo Nuestro Señor cuando en el Huerto de los Olivos oraba diciendo: “Padre, si es posible aleja de mí estos sufrimientos, pero que no se haga mi voluntad  sino la tuya.  
Te suplicamos por medio de tu fiel Siervo José Gregorio, que si conviene para el bien de nuestras almas, nos concedas el favor especial que con nuestra oración estamos implorando en esta novena.  Amén
(Se pide la gracia que se desea).
Padre Nuestro, Ave María y  Gloria



 

 

Día Séptimo

Imagen
Padre Misericordioso, siempre dispuesto al perdón, agobiados por el recuerdo de nuestros muchos pecados, queremos rezarte hoy la  oración que te compuso tu Siervo el Profeta David: “Misericordia, Dios mío, por tu bondad.  Por tu inmensa compasión borra mi culpa.  Borra del todo mi pecado.  Purifícame de mis culpas, mis faltas.  Tengo siempre presente mis pecados.  Contra ti Señor pequé y cometí la maldad que aborreces.  Te gusta un corazón sincero y en mi interior me recomiendas sabiduría: purifícame y quedaré más blanco que la nieve.  Aparta de tu vista mi pecado.  Borra en mí toda culpa.  Oh Dios, crea en mí un corazón puro.  No me arrojes lejos de tu presencia.  No alejes de mí tu Santo Espíritu.  Líbrame del castigo que merezco.  Te ofrezco un espíritu arrepentido y humillado, tú no lo desprecias.     En cambio enseñaré a otros tu doctrina.  Haré que los pecadores se vuelvan tuyos y proclamaré tus alabanzas siempre”. 
Padre Misericordioso, te pedimos con toda fe y por la  intercesión de tu Siervo José Gregorio,  nos concedas la gracia que te estamos suplicando en esta novena.
(Se pide la gracia que se desea).
Padre Nuestro, Ave María y  Gloria



 

 

Día Octavo

Imagen
Señor Nuestro Jesucristo, Salvador de todos los que creen en Ti,  postrados ante tu Santísima presencia, te rogamos con el mayor fervor, que imprimas en nuestro corazón los más vivos sentimientos de fe, esperanza, caridad, dolor de nuestros pecados y propósitos de jamás ofenderte, mientras que nosotros llenos de amor y compasión vamos considerando tus cinco llagas.  Comenzando por aquellas palabras del Profeta:  "Han taladrado mis manos y mis pies y se pueden contar todos mis huesos”.
Alma de Cristo, santifícanos.  Cuerpo de Cristo, sálvanos.  Sangre de Cristo, embriáganos.  Agua del Costado de Cristo, purifícanos.  Pasión de Cristo, confórtanos. Oh buen Jesús, óyenos.  Dentro de tus llagas escóndenos.  No permitas que nos apartemos de Ti.  Del enemigo malo defiéndenos.  A la hora de la muerte llámanos y mándanos ir a Ti para que con tus Santos te alabemos por los siglos de los siglos. Amén. Jesucristo, Redentor Nuestro, te pedimos por intercesión de tu Siervo José Gregorio nos concedas la gracia que en esta novena te estamos suplicando. Amén
(Se pide la gracia que se desea).
Padre Nuestro, Ave María y  Gloria



 

 

Día Noveno

Imagen Oh Espíritu Santo que en tu Siervo José Gregorio suscitaste una inmensa devoción a la Santísima Virgen, queremos honrarte rezando la oración que la misma Madre de Dios compuso inspirada por Ti: “Glorifica mi alma al Señor y mi espíritu se alegra al contemplar la bondad de Dios mi Salvador, porque ha mirado la humildad de su esclava”. 
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Todopoderoso ha hecho obras grandes por mí. Su nombre es Santo y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación.  Él hace maravillas con su abrazo.  Dispersa a los orgullosos de corazón y derriba a los poderosos.  Eleva a los humildes y a los necesitados los llena de bienes, pero a los que se creen ricos, los despide vacíos. 
Alabado sea para siempre el Nombre del Señor. Oh Espíritu Santo, te pedimos por intercesión de tu Siervo José Gregorio, te dignes concedernos la gracia que tan confiadamente te estamos suplicando, si ha de ser para tu gloria y para nuestro bien.  Amén
(Se pide la gracia que se desea).
Padre Nuestro, Ave María y  Gloria











Súplica para todos los días.
 
Oh Dios misericordioso que te has dignado escoger a Venezuela para ser la patria de tu Siervo José Gregorio, quien  ayudado por tu gracia, practicó desde niño las más heroicas virtudes, en especial una fe ardiente, una pureza angelical y una caridad encendida, siendo este el camino por el cual su alma llegó a tu divina presencia, cuando recibiste el holocausto de su vida.   Concédenos que brille pronto sobre su frente la aureola de los Santos, si es para tu mayor Gloria y Honor de la Santa Iglesia.  Te pedimos por los méritos de Nuestro Señor  Jesucristo.  Amén.  Santísima Virgen María obtén del Altísimo la insigne gracia de la pronta exaltación a los Altares de tu devoto José Gregorio, que tan filialmente te amo a lo largo de toda su vida.
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)









Oración al Siervo de Dios José Gregorio Hernández
Oh fidelísimo Siervo de Dios José Gregorio oye las suplicas de mi corazón, y así como en la tierra socorriste a los pobres, enfermos y atribulados, con tus limosnas, ciencia y buenos consejos,  ahora feliz en el cielo, protégeme, y en prueba de que olvidas, alcánzame el favor que confiado y humildemente te pido, si es para mayor gloria de Dios, honra de María Inmaculada, tu propia exaltación a los altares y para bien de mi alma. Amén. 




Jaculatoria
    - Tú que hiciste de la humildad tu norma de vida.

Intercede por nosotros.
 

- Tú que te entregaste al servicio de las más pobres.
 

Intercede por nosotros.
 

- Tú que eres nuestro médico del alma y del cuerpo.
 

Intercede por nosotros.
 

- Tú que en nuestras angustias, eres nuestro sosiego.
 

Intercede por nosotros.
 

- Tú que renunciaste al mundo  para dedicarte al servicio del evangelio.
 

Intercede por nosotros.
 

- Tú que fuiste un alma pura, fiel a los preceptos de la Santísima Trinidad.
 

Intercede por nosotros.
 

- Tú que eres digno de ser alabado por siempre.
 

Intercede por nosotros.  






ORACIÓN
Señor, recuérdate de las bondades de tu Siervo José Gregorio, no recuerdes sus pecados, sino el amor a tus mandamientos y la facilidad para cumplirlos.  Te lo pedimos por Nuestro Señor Jesucristo.  Amén.











CANTO AL DOCTOR JOSÉ GREGORIO HERNÁNDEZ

 

 

 Doctor  Gregorio Hernández
busco tu intercesión
para que cures mi alma
sanes mi corazón (bis).

A los pobres y enfermos
les das la fe y la salud,
más que en remedios confiamos
en tu amor y en tu virtud.

Consuelo das al que sufre,
al moribundo perdón,
a los pobres, providencia,
a todos tu intercesión.

Venimos porque creemos
tu poder medicinal,
que Dios te ha dado del cielo
para curar nuestro mal.

Tu vida fue claro ejemplo;
fe, esperanza y caridad
Amor a la Virgen Madre,
y a la Santa Trinidad.

Tu virtud y testimonio
hoy queremos imitar
pedimos al Dios Eterno
te de un sitio en el altar.

Doctor Gregorio Hernández
busco tu intercesión
para que cures mi alma
sanes mi corazón.







¡Gracias Señor! 

 


Fuente: http://www.rosasdegregorio.org/

 

Novenita en Honor al Siervo de Dios Dr. José Gregorio Hernández Cisneros




Novenita



A la Santísima Trinidad para obtener favores por intercesión del Siervo de Dios, Doctor José Gregorio Hernandez de Cisneros.




Invocación


Oh Trinidad amabilísima: en Vos creo, en Vos espero y os amo con todo mi corazón, y os pido llenéis mi alma de vuestra gracia y la confirméis en ella, de modo que jamas deje de ser vuestro Santo templo y la morada de vuestras delicias.
Vos habeís elegido a vuestro Siervo José Gregorio para enseñar a los hombres a amarnos sobre todas las cosas, serviros fielmente y amar al prójimo con Santa Caridad. Animado yo con esta consoladora doctrina del Evangelio, os adoro y bendigo por las virtudes y prerrogativas que habéis concedido a vuestro Siervo, y edificado con su ejemplo os pido por su eficaz intercesión que me asistais en todas mis necesidades, especialmente en esta que os encomiendo.
Dignaos Trinidad Misericordísima oir a Vuestro Siervo, concediendome el favor que os pido, si es para mayor gloria vuestra y bien de mi alma.
Amén.





Deprecaciones

 

¡Oh Padre Eterno Omnipotente Dios!
Os adoro, glorifico, y os bendigo y doy gracias por todas las que concedisteis a Vuestro Siervo José Gregorio y por su intercesión, os pido, oigais los ardientes votos que hago para alcanzar de vuestra soberana bondad el favor que humildemente os suplico.

Padre Nuestro


Padre nuestro,
que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad
en la tierra como en el cielo.

Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal. Amén.


Ave María



 Dios te salve María
llena eres de gracia
el Señor es contigo;
bendita tú eres
entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto
de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la ahora
de nuestra muerte. Amén



Gloria



Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu
Santo. Como era en el principio, ahora
y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.












¡Oh Divino Verbo Encarnado!
Por el amor a los hombres y por este mismo Amor Sacramentado en los altares, os doy gracias por las carísimas inefables con que cada día favorecéis el alma de Vuestro Siervo José Gregorio al recibiros con tan Santas Disposiciones en la Sagrada Comunión, y por su intercesión os pido el favor que tanto necesito.



Padre Nuestro


Padre nuestro,
que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad
en la tierra como en el cielo.

Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal. Amén.


Ave María



 Dios te salve María
llena eres de gracia
el Señor es contigo;
bendita tú eres
entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto
de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la ahora
de nuestra muerte. Amén



Gloria



Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu
Santo. Como era en el principio, ahora
y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.









¡Oh Espíritu Santo 
fuente inagotable de amor y vida! 

Os Alabo y doy gracias por haber elegido por morada el alma de Vuestro Siervo José Gregorio y por su intercesión os pido este favor.




Padre Nuestro


Padre nuestro,
que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad
en la tierra como en el cielo.

Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal. Amén.


Ave María



 Dios te salve María
llena eres de gracia
el Señor es contigo;
bendita tú eres
entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto
de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la ahora
de nuestra muerte. Amén



Gloria



Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu
Santo. Como era en el principio, ahora
y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.










¡Oh Fidelísimo Siervo de Dios José Gregorio!
Oye las súplicas de mi corazón y así como en la tierra socorriste a los pobres, enfermos y atribulados con tus limosnas, ciéncia y buenos consejos; ahora feliz en el cielo protegeme y en prueba de que no me olvidas, alcánzame el favor que confiado/a y humildemente te pido, si es para mayor gloria de Dios, honra de María Inmaculada tu pronta exaltación a los altares y bien de mi alma. 
Amén.




Padre Nuestro


Padre nuestro,
que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad
en la tierra como en el cielo.

Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal. Amén.


Ave María



 Dios te salve María
llena eres de gracia
el Señor es contigo;
bendita tú eres
entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto
de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la ahora
de nuestra muerte. Amén



Gloria



Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu
Santo. Como era en el principio, ahora
y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.









La oración que cada día rezaba el Doctor José Gregorio Hernandez de Cisneros:


Magnificat

(Lc 1, 46-55)


Proclama mi alma la grandeza del Señor, 
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; 
porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso 
ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo, 
y su misericordia 
 llega a sus fieles 
de generación en generación.
El hace proezas con su brazo: 
dispersa a los soberbios de corazón, 
derriba del trono a los poderosos 
y enaltece a los humildes, 
a los hambrientos los colma de bienes 
y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, 
su siervo, 
acordándose de la misericordia 
como lo había prometido 
a nuestros padres 
en favor de Abrahán 
y su descendencia por siempre. 


Gloria


Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu
Santo. Como era en el principio, ahora
y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.








Oración
 

Dios Misericordioso,
 que te has dignado escoger a Venezuela, 
para ser la pátria que tu Siervo José Gregorio, quién prevenido por tu gracia practicó desde niño las más heroicas virtudes, en especial, una fe ardiente, una pureza angelical y una caridad encendida, siendo esta la escala por la cual su alma voló a tu divino encuentro, cuando recibiste el holocausto de su vida; concedenos que brille pronto sobre su frente la aureola de los Santos, si es para Vuestra mayor Gloria y Honor de la Santa Iglesia te lo pedimos por los Méritos de Cristo Nuestro Señor.  
 Amén.





martes, 4 de marzo de 2014

OFRECIMIENTO DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS AL PADRE ETERNO



Padre Eterno, 
te ofrezco 
el Sagrado Corazón 
de Jesús, 
con todo Su Amor, 
todos Sus Sufrimientos, 
y 
todos Sus Méritos

1.- Para reparar los pecados que he cometido éste día y durante toda mi vida.

Gloria al Padre, Gloria al Hijo, Gloria al Espíritu Santo, como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.



Padre Eterno, 
te ofrezco 
el Sagrado Corazón 
de Jesús, 
con todo Su Amor, 
todos Sus Sufrimientos, 
y 
todos Sus Méritos

2.- Para purificar el bien que he hecho con negligencia en éste día y durante toda mi vida.

 Gloria al Padre, Gloria al Hijo, Gloria al Espíritu Santo, como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.



Padre Eterno, 
te ofrezco 
el Sagrado Corazón 
de Jesús, 
con todo Su Amor, 
todos Sus Sufrimientos, 
y 
todos Sus Méritos

3.- Para suplir a las buenas obras que debería haber hecho y que descuide en este día y durante toda mi vida.

 Gloria al Padre, Gloria al Hijo, Gloria al Espíritu Santo, como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.




miércoles, 24 de julio de 2013

Oración de S.S. Juan Pablo II delante de la tumba del Apóstol Santiago en la IV Jornada Mundial de la Juventud - Santiago de Compostela, 19 de agosto de 1989


 
¡Señor Santiago!
Heme aquí, de nuevo, junto a tu sepulcro
al que me acerco hoy, peregrino de todos los caminos del mundo,
para honrar tu memoria e implorar tu protección.
Vengo de la Roma luminosa y perenne,
hasta ti que te hiciste romero tras las huellas de Cristo
y trajiste su nombre y su voz hasta este confín del universo.
Vengo de la cercanía de Pedro, y, como Sucesor suyo,
te traigo, a ti que eres con él columna de la Iglesia,
el abrazo fraterno que viene de los siglos
y el canto que resuena firme y apostólico en la catolicidad.
Viene conmigo, Señor Santiago, una inmensa riada juvenil
nacida en las fuentes de todos los países de la tierra.
Aquí la tienes, unida y remansada ahora en tu presencia,
ansiosa de refrescar su fe en el ejemplo vibrante de tu vida.
Venimos hasta estos benditos umbrales en animosa peregrinación.
Venimos inmersos en este copioso tropel que desde la entraña de los siglos
ha venido trayendo a las gentes hasta esta Compostela
donde tú eres peregrino y hospedero, apóstol y patrón.
Y venimos hoy a tu vera porque vamos juntos de camino.
Caminamos hacia el final de un milenio que queremos sellar con el sello de Cristo.
Caminamos, más allá, hacia el arranque de un milenio nuevo
que queremos abrir en el nombre de Dios. Señor Santiago,
necesitamos para nuestra peregrinación de tu ardor y de tu intrepidez.
Por eso, venimos a pedírtelos hasta este «finisterrae>> de tus andanzas apostólicas.
Enséñanos, Apóstol y amigo del Señor,
el CAMINO que conduce hacia El.
Ábrenos, predicador de las Espadas,
a la VERDAD que aprendiste de los labios del Maestro.
Danos, testigo del Evangelio, la fuerza de amar siempre la VIDA.
Ponte tú, Patrón de los peregrinos,
al frente de nuestra peregrinación cristiana y juvenil.
Y que así como los pueblos caminaron antaño hasta ti,
peregrines tú con nosotros al encuentro de todos los pueblos.
Contigo, Santiago Apóstol y Peregrino,
queremos enseñar a las gentes de Europa y del mundo
que Cristo es-hoy y siempre- el CAMINO, la VERDAD y la VIDA.

 
(Oración de S.S. Juan Pablo II delante de la tumba del Apóstol Santiago en la IV Jornada Mundial de la Juventud - Santiago de Compostela, 19 de agosto de 1989)



Oración de Consagración a Nuestra Señora de Aparecida del Papa Francisco que hizo al concluir la Misa.





“Oh María Santísima
De los méritos de nuestro Señor Jesucristo en tu querida imagen de Aparecida,
alcanza numerosos beneficios sobre todo a Brasil.
Yo, aunque indigno de pertenecer al número de tus hijos e hijas, pero lleno de deseo de participar de los beneficios de tu misericordia, postrado a tus pies consagro mi entendimiento para que siempre pienses en el amor que mereces.
Te consagro mi lengua para que siempre te alabe y propague tu devoción.
Te consagro mi corazón para que, después de Dios, te ame sobre todas las cosas.
Recíbeme, Oh Reina incomparable.
Tú, que en Cristo crucificado eres nuestra Madre en el dichoso número de tus hijos e hijas,
recíbeme bajo tu protección.
Socórreme en todas mis necesidades espirituales y temporales, sobre todo en la hora de mi muerte. Bendíceme oh celestial cooperadora; y con tu poderosa intercesión,
fortaléceme en mi flaqueza a fin de que te sirva fielmente en esta vida y después pueda alabarte, amarte y darte gracias en el cielo por toda la eternidad”.




Oración del Papa FRANCISCO ante Ntra. Sra. de la Concepción de Aparecida. JMJ RIO 2013


Madre Aparecida, como Tú un día,
Así me siento hoy delante de ti y de Dios,
Que nos propone una misión para la vida
Los cuales contornos y límites no conocemos,
Las cuales exigencias apenas entrevemos.
Pero en Tu fe, gracias a la cual
“nada es imposible para Dios”
Tu, oh Madre, nos has flaqueado
Y yo no puedo flaquear.

Aquí está la Servidora del Señor,
que se haga en mí según tu Palabra

Así, o Tú o como Tú,
Yo abrazo mi misión
En tus manos pongo mi vida
Y vamos, Tu-Madre y Yo-hijo,
A caminar juntos, a creer juntos,
a luchar juntos, a vencer juntos,
como siempre juntos caminaron Tu y Tu Hijo.

Mujer, aquí está tu Hijo!
Hijo, aquí está tu Madre!

Madre Aparecida,
Un día llevaste tu Hijo
Al Templo para consagrarlo al Padre
Para que fuera totalmente disponible a la misión.
Llévame hoy al mismo Padre,
Conságrame a Él
Con todo aquello que soy
y con todo aquello que tengo.

Estoy Aquí! Envíame!
Madre Aparecida,
Pongo en tus manos
Y llevo al Padre nuestros y tus jóvenes,
La Jornada Mundial de la Juventud:
Cuánta fuerza, cuánta vida,
Y cuánto dinamismo que germina y florece
Y que puede estar al servicio de la vida
Y de la humanidad.

Acoge y santifica, oh Padre, a Tú Juventud!
En fin, Madre, te pedimos:
Quédate aquí,
Acoge siempre a tus hijos e hijas peregrinos
Pero ven también con nosotros,
Quédate siempre a nuestro lado
Y acompaña en la misión
La gran familia de fieles,
Sobre todo cuando la Cruz pesa de más
Y sostiene nuestra esperanza y nuestra fe.

Sé fiel hasta la muerte y yo
te daré la corona de la vida! Amén.